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Conflictos y comunicación: ¿Es posible ganar sin perder?

Comunicarse bien es la clave para tener relaciones más saludables y constructivas. El psicólogo Thomas Gordon ha desarrollado un método revolucionario para abordar los conflictos sin ganadores ni perdedores. Descubramos juntos sus técnicas fundamentales.
En la década de 1960, cuando hablar de comunicación eficaz todavía era una utopía, el psicólogo Thomas Gordon comenzó a experimentar con su método en la modesta trastienda de un bar. Sus primeros oyentes fueron padres que buscaban una mejor manera de comunicarse con sus hijos, en medio de la rebelión adolescente y frustrados por la educación autoritaria imperante.
En aquella época, la resolución de conflictos se basaba en el poder y la jerarquía. A pesar de ello, Gordon miró hacia el futuro y percibió que otro modelo educativo era posible. Sus ideas, revolucionarias en su momento, se convirtieron en la base de un nuevo enfoque del diálogo y la gestión de las relaciones interpersonales. Por esta razón, Gordon fue nominado tres veces al Premio Nobel de la Paz: un homenaje significativo al impacto profundo y transformador de su método en el campo de la comunicación y la resolución de conflictos.
¿Contigo o sin ti?
La canción de U2 «With or Without You» canta sobre un amor intenso pero atormentado: un equilibrio precario entre la necesidad del otro y el dolor que surge de una relación conflictiva.
La canción expresa un concepto universal: las relaciones más importantes también contienen las mayores dificultades de comunicación. A menudo tenemos que conformarnos con los llamados “refuerzos intermitentes”: momentos positivos irregulares que nos mantienen en las relaciones a pesar de los problemas.
¿Pero es posible mejorar? ¿Podemos aumentar la calidad de la comunicación y al mismo tiempo reducir los conflictos destructivos? ¡La respuesta es sí! Gordon ha desarrollado un modelo de comunicación que permite abordar los conflictos sin intimidación, mejorando la calidad de las relaciones personales y profesionales. Gracias a este enfoque, podemos aprender un modo de diálogo que respete las necesidades mutuas y conduzca a “conflictos sin perdedores”.
Antes de entrar en el fondo de estos conceptos, es importante subrayar que ésta es sólo una introducción, una pincelada sobre un tema vasto y complejo. Para una comprensión más profunda, es recomendable explorar otros recursos y lecturas específicas como reportamos al final del artículo.
Escuchar para comprender verdaderamente
Según la “ventana” de comunicación de Gordon, el primer paso es escuchar activamente, lo que significa no sólo oír, sino comprender activamente. Significa eliminar distracciones, estar presente y dar señales que demuestren atención.
Silenciar la mente
No basta callar con la boca: hay que hacerlo también con la mente. Esto significa suspender el juicio y no pensar en qué decir a continuación, sino centrarse enteramente en quién está hablando.
Attending: la postura de escucha
El lenguaje no verbal es crucial: mantener el contacto visual, girarse hacia el otro, evitar posturas cerradas o distraídas, asentir. Estas señales transmiten bienvenida y disponibilidad.
Voces y expresiones de reconocimiento
Pequeñas señales verbales como un “ajá”, “ya veo”, una sonrisa o un asentimiento dejan claro que estamos presentes en la conversación y animan a la otra persona a continuar.
Frases de invitación
Las preguntas abiertas o afirmaciones como “Cuéntame” o “Eso es interesante, cuéntame más” ayudan a la otra persona a expresarse sin sentirse juzgada.
El feedback eficaz: un espejo de comprensión
Devolver al otro lo que hemos comprendido nos ayuda a evitar malentendidos. “Si entiendo bien, estás diciendo que…” ayuda a aclarar cualquier malentendido y muestra a la otra persona que realmente estamos escuchando.
El mensaje en primera persona, el lenguaje en primera persona
A menudo en los conflictos usamos el “Mensaje TÚ”, que suena como una acusación (“¡Nunca me escuchas!”). Gordon, en cambio, propone el Mensaje-Yo, que desplaza el foco hacia nuestro estado mental: «Cuando esto sucede, me siento frustrado porque…». “Cuando hablo y siento que no respondes, me siento ignorado y me disgusto”. “Me preocupa no contar con tu apoyo en este proyecto”. Esto reduce la actitud defensiva y abre un diálogo constructivo.
Conflictos sin perdedores
Al aplicar estas herramientas se crean las bases para resolver conflictos sin ganadores ni perdedores. El método de Gordon se centra en la cooperación: al respetar las necesidades de todos, los conflictos se convierten en oportunidades de crecimiento en lugar de batallas.
¿Dónde aprender más?
Para obtener más información, consulte los libros de Thomas Gordon, incluidos Padres eficaces, Líderes eficaces y Relaciones eficaces.
Además, existen centros internacionales de Gordon Training International, con recursos y cursos sobre comunicación efectiva (www.gordontraining.com).
Comunicarse bien no es una utopía: es una habilidad que se puede aprender, para construir relaciones más auténticas y satisfactorias. Comunicarse bien significa mejorar la calidad de vida. ¿Por qué no empezar hoy?